Junto al fútbol y el atletismo, la natación se encuentra entre los deportes olímpicos más populares y es también uno de los que ofrece más modalidades. De hecho, el deportista olímpico con más medallas en la historia es justamente un nadador: Michael Phelps. El estadounidense cuenta con un impresionante total de 22 medallas, 4 más que la gimnasta soviética Larisa Latynina, quien mantuvo este título por casi 50 años hasta que Phelps la superó en Londres 2012.
¿Pero alguna vez te pusiste a pensar en la historia de este deporte? A continuación te presentamos 5 datos sobre la natación que probablemente no conocías.

5. ¿Nadando en el Sahara?
No sabemos en qué momento la humanidad empezó a nadar, pero los registros más antiguos de esta actividad parecerían provenir de la Edad de Piedra. A principios del siglo XX, el explorador húngaro Lázló Almásy descubrió lo que parecían ser pinturas de nadadores, nada menos que en una cueva en pleno desierto del Sahara. Esto lo llevó a sugerir una idea revolucionaria para la época: quizás el Sahara no siempre fue el desierto árido que conocemos hoy. Desde entonces, esta teoría ha cobrado fuerza, aunque basándose en evidencia más confiable que la interpretación de estas pictografías.

4. El primer libro sobre natación
El primer libro conocido sobre técnicas de natación fue escrito en 1538 por un profesor alemán llamado Nikolaus Wynmann. El libro se titulaba “Colymbetes, sive de natatione” (El nadador, o sobre el arte de nadar) y contenía instrucciones básicas sobre cómo aprender a nadar.
3. Los estilos de natación tienen historia
El estilo crol (o freestyle) fue desarrollado originalmente por nativos americanos y fue observado por primera vez por europeos en el siglo XVIII. Sin embargo, no fue aceptado en competencias olímpicas hasta principios del siglo XX.
2. La primera competición olímpica
La natación se incluyó en los primeros Juegos Olímpicos modernos en Atenas 1896. Las competencias se realizaron en el mar Mediterráneo, y los participantes tenían que nadar 100 metros en aguas abiertas, con olas y corrientes.
1. La natación salva vidas
Según la Organización Mundial de la Salud, más de 320,000 personas mueren por ahogamiento cada año en todo el mundo. Aprender a nadar puede reducir este riesgo en hasta un 88%, convirtiéndolo no solo en un deporte, sino en una habilidad vital.
La natación ha evolucionado desde una necesidad de supervivencia hasta convertirse en uno de los deportes más completos y populares del mundo. Cada vez que te sumerges en el agua, estás participando en una tradición milenaria que ha beneficiado a la humanidad por siglos.